AGORAFOBIA: EL MIEDO QUE TU ALIMENTAS

 

La agorafobia comienza con una sensación de pánico ante una situación en principio cotidiana e inocua (por ejemplo, al entrar en un centro comercial).

La persona de repente se empieza a encontrar mal: palpitaciones, el corazón se le sale del pecho, se le adormecen las manos, se marea...necesita salir urgentemente de esta situación. Y sale, y siente alivio

PENSAMIENTO AUTOMÁTICO: si voy a un centro comercial me va a dar un ataque de pánico

ACTUACIÓN: evitar los centros comerciales para evitar la situación de angustia

Acabamos de crear el monstruo de la agorafobia. Ahora tiene el tamaño de un bebé de tigre

Ahora tienes un pequeño cachorro de tigre, todo el mundo le consideraría adorable, pero tú lo ves como una amenaza, crees que te puede comer, y para que no te coma le alimentas....con tus miedos

Empiezas a tener miedo a que te de un ataque de pánico en el metro, y dejas de ir en metro. Tienes miedo de entrar en una tienda, y evitas las tiendas, sientes que te va a dar el ataque si vas solo por la calle, y procuras no salir, o ir acompañado, y siempre con el miedo al ataque de pánico...estás dando de comer al pequeño tigre para que no te coma, estás alimentando y haciendo crecer la agorafobia,

¿Y que pasa si no te enfrentas a ello?

Has alimentado un gran tigre que te puede comer

Por ello, si empiezas a sufrir ataques de agorafobia, no los dejes continuar, no alimentes tu miedo al miedo, aprende a luchar y vencer al miedo. El tigre se irá, porque tu no le das de comer.

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