"Caso Juana": Una pequeña reflexión sobre el interés superior del menor

Reconozco que no he seguido muy de cerca el "Caso Juana", no soy consumidora de espacios televisivos al por mayor, sin embargo la repercusión mediática me ha llevado a intentar hacer un pequeño análisis puramente objetivo del tema.

Los Tribunales no son siempre justos, y por supuesto, jamás dejan satisfechas a todas las partes, eso es irrefutable. Sin embargo, hay un principio que rige en todos los litigios de custodia: el interés superior del menor. 

Cuando un tema de custodia está en los Tribunales, tenemos que tener considerar que,  además de los abogados de ambas partes, se tiene en cuenta el informe psicológico de la unidad familiar, que en algunos casos vendrá determinado por los informes periciales realizados y en otras muchas (la mayoría), se establece a partir de un informe del Equipo Psicosocial del Juzgado.

En estos informes se evalúa la aptitud parental de los padres y el estado anímico de los hijos, y se realizan pruebas psicológicas que van mucho más allá de una mera entrevista.

Yo no soy Juez, ni por supuesto, he tenido acceso al expediente de este caso, pero, y precisamente por ello, considero que no es un tema para ir arrastrando por los platós de televisión. 

Entiendo el dolor de una madre y su lucha (como a veces he visto el dolor de un padre). El maltrato doméstico y la violencia de género son actos que deben ser objeto de una actuación inmediata, y en España, a pesar de lo imperfecta que puede ser la Ley, una denuncia por malos tratos supone inmediatamente la detención de la persona que maltrata y su puesta a disposición judicial. ¿Es posible que se actúe siempre así y con esta madre no?

Yo no tengo la respuesta a esta pregunta, porque sólo conozco lo que cuenta la madre. Ayer tuve la oportunidad de verla en televisión, y me pareció extraño que tuviera tantísima fluidez verbal para responder a muchísimas preguntas y ante otras se callaba o decía que "eso lo sabían sus abogados". 

El único gran "pero" que pongo a esta situación es pensar, sólo por un momento, más allá de la simpatía o empatía que me pueda generar esta madre, es que la repercusión mediática de este tema, el poner su cara en todos los medios, va a suponer que esos niños sean "los hijos de Juana", o "los hijos de un monstruo maltratador".

Desgraciadamente ver algo por televisión nos hace formarnos una opinión sobre un tema, que no es en ningún caso objetiva, por la sencilla razón de no disponer de los datos suficientes. , 

La opinión pública no siempre es la mejor de las opiniones, especialmente si un caso es objeto de atención porque "vende".  Estamos presuponiendo que varios Tribunales (italianos y jueces españoles) no han hecho bien su trabajo, y que los periodistas conocen mejor unos datos y unos hechos que han sido analizados por una Fiscalía de Menores.

Yo no tengo ni idea de quien tiene razón, lo único que tengo claro es que hay dos niños que no van a poder pasear tranquilos de la mano de su madre o de su padre, porque ahora son "los hijos de Juana y del maltratador".

Tolerancia cero ante el maltrato, siempre, pero por favor, pensemos que es la Justicia la que tiene que actuar, y ojalá lo haga pronto y bien. Cuanto antes dos menores recuperen el anonimato y la tranquilidad, muchísimo mejor.