¿Cuándo dar el paso de acudir al psicólogo?

No nos hagamos ilusiones: muchas personas no acuden al psicólogo cuando empiezan a encontrarse mal, sino cuando el sufrimiento ya resulta difícil de soportar, no encuentran una salida clara o el día a día se ha convertido en una carga.

Con frecuencia intentamos continuar como si no pasara nada, esperamos que el tiempo lo solucione o buscamos la manera de salir adelante por nuestros propios medios. Sin embargo, cuando el malestar se mantiene, el problema puede enquistarse o terminar afectando a otras áreas de nuestra vida.

En esos momentos, el dolor busca soluciones inmediatas y la paciencia escasea. Es comprensible: cuando una persona lleva demasiado tiempo sufriendo, necesita notar que algo empieza a cambiar.

Los terapeutas lo comprendemos. Por eso atendemos aquello que está generando más sufrimiento en el presente, al mismo tiempo que trabajamos para comprender el origen y el mantenimiento del problema. Buscamos aliviar el malestar y promover cambios que puedan mantenerse a largo plazo.

No hace falta esperar a tocar fondo

No es necesario llegar a una situación límite para pedir ayuda psicológica. Puede ser un buen momento para acudir al psicólogo cuando el malestar:

  • Se mantiene durante un tiempo y no consigues superarlo.

  • Interfiere en tu vida familiar, social, laboral o académica.

  • Afecta a tu descanso, tu estado de ánimo o tus relaciones.

  • Te lleva a repetir situaciones o comportamientos que te hacen daño.

  • Te hace sentir que tus propios recursos ya no son suficientes.

  • Empieza a ocupar demasiado espacio en tus pensamientos o en tu vida cotidiana.

No es el nivel de importancia subjetiva que otras personas concedan al problema lo que determina su magnitud, sino el grado de sufrimiento que comporta para quien lo está viviendo. Sobre esa base construimos el trabajo terapéutico.

Dar el paso de pedir ayuda

Pedir ayuda no significa ser débil ni haber fracasado. Significa reconocer que algo nos está haciendo sufrir y decidir que no tenemos por qué seguir afrontándolo solos.

Las primeras sesiones nos permiten conocer qué está sucediendo, cómo está afectando a tu vida y cuáles son tus necesidades. A partir de ahí, establecemos contigo unos objetivos y una forma de trabajo adaptada a tu situación.

¿Te podemos resolver alguna duda?

Si estás pensando en acudir al psicólogo, pero todavía tienes dudas, puedes contactar con nosotras. Te orientaremos para valorar qué tipo de atención puede ser la más adecuada para ti.