Miedo obsesivo a tener una enfermedad

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"La investigación de las enfermedades

ha avanzado tanto que cada vez

es más difícil encontrar a alguien

que esté completamente sano"

 

Aldous Huxley

 

La persona hipocondriaca está siempre preocupada por padecer una enfermedad. Oír sobre una persona que padece una enfermedad o verla por la calle, ya pone en marcha todas sus preocupaciones respecto a la posibilidad de padecer esa enfermedad.

Continuamente están preocupados por tener una enfermedad, y focalizan toda su atención en síntomas físicos hasta llegar a la sugestión. Necesitan de forma obsesiva buscar información sobre los síntomas que padecen, por lo que se pasan mucho tiempo buscando información en internet: los síntomas que no cuadran con la información que supuestamente padecen, los empiezan a sentir.

Cuando se les desconfirma la existencia de una enfermedad, al poco tiempo, empiezan a mostrar sintomatología de otra enfermedad, es como subidas de ansiedad continuas focalizadas en la enfermedad física. 

Suelen acudir al médico "doctor shopping" para exponerle sus temores, y se sienten frustrados cuando no encuentran un reforzamiento por parte de los doctores.

La base de este trastorno es la ansiedad, y el tratamiento necesita de la implicación activa de la familia, así como impedir que realicen la conducta comprobatoria de síntomas, que perpetua el problema. 

A continuación tienes algunos links con información sobre este trastorno: 

Qué es la hipocondria

Criterios diagnósticos

Rasgos personas hipocondriacas

Características psicológicas

La obsesión por la enfermedad

Por qué aparece la hipocondria

Tratamiento psicológico

Hipocondriasis en la tercera edad

 

 

 

 

Cordillera "Ansiedad", lo que te separa del Valle "Tranquilidad"

Por algún extraño motivo en el camino de la vida, muchos de nosotros nos tropezamos con la Cordillera "Ansiedad", que nos genera una sensación de impotencia por ser incapaces de subirla.

Algunos, con mentalidad de escaladores, suben con paciencia, no olvidando jamas el objetivo: llegar al otro lado de la cima, para poder descansar en ese valle de hierba fresca y río transparente que es la Tranquilidad.

Otras personas no pueden, no saben o simplemente se bloquean ante la visión de un risco abrupto y peligroso, que les genera miedo y la anticipación de un malestar físico y psicológico antes incluso de ponerse las botas: la visión de la escalada de cualquiera de los picos de la cordillera Ansiedad les transporta a una situación que viven como si se estuviera produciendo: miedo, impotencia, sensaciones físicas (taquicardia, nudo en la garganta, parestesia en las extremidades, ganas de vomitar, mareos...). 

Este núcleo de personas en  muchísimas ocasiones necesitan la ayuda de un "sherpa psicólogo" que les vaya indicando el camino (los sherpas conducen, no te suben a caballito). 

La cordillera Ansiedad tiene diferentes picos escarpados y cada uno de los que tienen la mala suerte de haberse topado con este avatar de la vida, lo encarará por la montaña que le toque: puede ser "Pico Ansiedad Generalizada" (miedo anticipatorio a algún problema irresoluble, teniendo siempre algún motivo de preocupación), "Pico Agorafobia" (sensaciones de incontrolabilidad de síntomas somáticos ante una situación en la que consideran que tienen difícil escape: cine, centro comercial, aula, salir a la calle), "Pico Hipocondriasis" (miedo y preocupación constante a padecer una enfermedad, buscando información confirmatoria respecto a la sintomatología), "Pico Fobia" (miedo irracional con sensaciones de pánico ante un estímulo concreto: arañas, aviones, tren, payasos...), "Pico Fobia Social" (sensaciones de angustia ante la interacción social),  "Pico Trastorno Obsesivo Compulsivo" (pensamientos incontrolables y rituales para bajar la activación y desactivar los pensamientos), "Pico Trastorno de Estres Postraumático" (miedo irracional y recuerdos persistentes sobre una situación traumática experimentada), "Pico Trastorno de Conversión", "Pico Trastornos Psicosomáticos".... y podríamos seguir, la cordillera es larga, con profusión de picos escarpados.

Si estás delante de esta cordillera ten la seguridad que ninguno de sus picos ha matado a nadie, pero hay personas que jamás se atrevieron a escalarlo, en el campamento base podrás encontrar a muchísimas personas que llevan meses, años, mirando a la cima con impotencia.

Si no quieres habitar en ese campamento base, que es más frío y desolador que la propia escalada, reúne fuerzas, piensa en el valle, y si aún así no te sientes capaz, contrata un sherpa. La vida está al otro lado.