¿Qué es el Trastorno de Estrés Postraumático?
El Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) puede desarrollarse después de vivir o presenciar un acontecimiento traumático o, en determinadas circunstancias, conocer que le ha ocurrido a una persona cercana.
No todas las personas que viven una experiencia traumática desarrollan TEPT. De hecho, la mayoría no lo desarrolla. Sin embargo, cuando aparecen determinados síntomas, persisten en el tiempo y afectan significativamente a la vida cotidiana, es importante realizar una evaluación psicológica.
Síntomas del Trastorno de Estrés Postraumático
El TEPT puede manifestarse mediante diferentes grupos de síntomas:
1. Síntomas de reexperimentación del trauma
El hecho traumático puede revivirse de distintas maneras:
Recuerdos intrusivos e involuntarios.
Pesadillas relacionadas con el acontecimiento.
Sensación de estar reviviendo lo ocurrido (flashbacks).
Reacciones emocionales o físicas intensas ante estímulos que recuerdan el trauma.
La persona no está simplemente decidiendo recordar lo sucedido: determinados estímulos pueden activar recuerdos y reacciones asociadas a aquella experiencia.
2. Síntomas de evitación
La persona puede intentar evitar todo aquello que le recuerde lo ocurrido:
Pensamientos, emociones o recuerdos relacionados con el trauma.
Personas, lugares, conversaciones, actividades o situaciones asociadas al acontecimiento.
Esta evitación puede proporcionar alivio a corto plazo, pero también puede contribuir al mantenimiento de las dificultades.
3. Cambios en pensamientos y estado emocional
Después del trauma también pueden aparecer:
Dificultades para recordar aspectos importantes de lo sucedido.
Pérdida de interés por actividades anteriormente significativas.
Sensación de desapego o distanciamiento de otras personas.
Dificultad para experimentar emociones positivas.
Creencias negativas sobre uno mismo, los demás o el mundo.
Emociones persistentes como miedo, culpa, vergüenza o enfado.
4. Síntomas de hiperactivación o hiperalerta
Pueden aparecer:
Problemas de sueño.
Dificultades de concentración.
Irritabilidad.
Hipervigilancia.
Respuesta de sobresalto exagerada.
Conductas impulsivas o de riesgo en algunos casos.
La persona puede vivir como si el peligro pudiera reaparecer en cualquier momento y tener dificultades para volver a sentirse completamente segura.
Diagnóstico y evolución del TEPT
Tras una experiencia traumática es frecuente experimentar malestar psicológico sin que esto signifique necesariamente que exista un TEPT. Para establecer el diagnóstico es necesario valorar el tipo de acontecimiento vivido, los síntomas, su duración y cómo están afectando a la vida de la persona.
Además, los síntomas no siempre aparecen exactamente de la misma manera ni inmediatamente después del acontecimiento. En algunas personas puede existir una expresión demorada, de modo que el cuadro completo se manifieste meses después.
Por ello, en la evaluación clínica es importante explorar la historia de la persona y comprender tanto el acontecimiento traumático como los síntomas actuales.
La evolución también es diferente en cada caso. Algunas personas mejoran progresivamente con el paso del tiempo y el apoyo adecuado; otras desarrollan síntomas persistentes que requieren tratamiento. La OMS señala que existen tratamientos psicológicos eficaces para el TEPT.
Otros problemas que pueden aparecer junto al TEPT
El TEPT puede coexistir con otras dificultades psicológicas, como:
Depresión.
Otros problemas de ansiedad.
Consumo problemático de alcohol u otras sustancias.
Problemas de sueño.
Dificultades en las relaciones personales.
Por eso es importante evaluar a la persona en su conjunto y no centrarnos exclusivamente en una lista de síntomas.
Factores que pueden influir en el desarrollo del TEPT
No existe una única causa que determine quién desarrollará TEPT después de un acontecimiento traumático.
Pueden influir factores relacionados con la propia experiencia, la historia previa de la persona, la intensidad o duración de la exposición, la existencia de traumas anteriores y el apoyo recibido posteriormente.
Los acontecimientos repetidos, prolongados o provocados intencionadamente por otras personas pueden tener un impacto especialmente complejo. Al mismo tiempo, disponer de apoyo familiar, social o comunitario después del acontecimiento puede actuar como factor protector.
Cómo procesa el cerebro un trauma
Cuando vivimos una situación traumática, nuestro organismo activa mecanismos de supervivencia destinados a responder ante una amenaza.
Los recuerdos traumáticos pueden quedar asociados a imágenes, sensaciones corporales, emociones, sonidos u otros estímulos. Por eso, posteriormente, determinados recordatorios pueden desencadenar respuestas muy intensas aunque el peligro ya haya desaparecido.
A veces resulta difícil construir un relato ordenado de lo sucedido y explicar con palabras determinadas experiencias. No significa que el recuerdo esté guardado en una parte “emocional” del cerebro y no en una parte “racional”, sino que la memoria traumática y su recuperación son procesos complejos en los que intervienen diferentes sistemas.
Por eso, en terapia no buscamos simplemente “recordar mejor”, sino ayudar a la persona a procesar la experiencia traumática, reducir la evitación y recuperar progresivamente la sensación de seguridad.
Tratamiento psicológico del TEPT
Existen tratamientos psicológicos eficaces para el Trastorno de Estrés Postraumático.
Entre las intervenciones con mayor respaldo se encuentran las terapias cognitivo-conductuales centradas en el trauma y la desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR). La OMS incluye ambas entre las intervenciones psicológicas con evidencia para el tratamiento del TEPT.
El tratamiento debe adaptarse a la persona, al tipo de trauma, a los síntomas que presenta y a sus circunstancias.
¿Crees que puedes estar sufriendo un Trastorno de Estrés Postraumático?
Si has vivido una experiencia traumática y notas síntomas como ansiedad persistente, recuerdos intrusivos, evitación o hiperalerta, es importante valorar qué está ocurriendo.
En la Consulta Psicológica Villaverde realizamos evaluación y tratamiento psicológico del Trastorno de Estrés Postraumático, adaptando la intervención a cada persona.
Contacta con nosotras. Podemos ayudarte a recuperar seguridad, equilibrio y bienestar emocional.
Diccionario de la Consulta
Flashbacks (Reexperimentación): No es un recuerdo común; es la sensación vívida de estar de nuevo en el evento traumático, con las mismas sensaciones físicas y emociones.
Hipervigilancia: Estado de alerta constante, buscando amenazas en el entorno de forma automática.
Memoria Implícita (Emocional): Aquella que almacena sensaciones y emociones sin palabras. En el TEPT, esta memoria "estalla" sin previo aviso porque no ha sido integrada por la parte racional del cerebro.
EMDR: Técnica psicoterapéutica avalada por la OMS que utiliza la estimulación bilateral para ayudar al cerebro a procesar y archivar correctamente los recuerdos traumáticos.