Terapia en el trastorno de ansiedad por separación

Niño con ansiedad por separación que teme alejarse de sus figuras de apego.

Cuando un niño no quiere separarse de sus padres, llora intensamente al ir al colegio o vive con miedo constante a que algo malo les ocurra, podemos encontrarnos ante un problema de ansiedad por separación infantil.

Sentir cierta inquietud al separarse de nuestras figuras de apego forma parte del desarrollo normal. Sin embargo, cuando el miedo es excesivo para la edad del niño, persiste en el tiempo y afecta significativamente a su vida escolar, social o familiar, podemos estar ante un trastorno de ansiedad por separación.

No se trata simplemente de que el niño sea “dependiente”, esté “mimado” o tenga que acostumbrarse a separarse.

El miedo que siente es real.

¿Qué es la ansiedad por separación infantil?

El trastorno de ansiedad por separación se caracteriza por un miedo o ansiedad excesivos ante la separación de las personas con las que el niño mantiene un vínculo importante.

Puede aparecer preocupación por perderlas, miedo a que les ocurra algo, rechazo a quedarse solo o resistencia a realizar actividades que impliquen separarse de ellas.

En niños y adolescentes, para establecer el diagnóstico los síntomas deben mantenerse al menos cuatro semanas, ser excesivos teniendo en cuenta su nivel de desarrollo y provocar malestar significativo o interferencia en su funcionamiento.

Por tanto, no toda dificultad para separarse constituye un trastorno.

¿Cuándo es normal y cuándo debemos preocuparnos?

Durante los primeros años de vida es esperable que los niños puedan protestar ante determinadas separaciones o mostrarse recelosos ante personas desconocidas.

Forma parte del desarrollo del vínculo y de la comprensión progresiva de que mamá o papá siguen existiendo aunque hayan salido por la puerta.

Conforme el niño crece, esperamos que vaya adquiriendo mayor capacidad para tolerar esas separaciones.

Podemos plantearnos realizar una valoración cuando:

  • El miedo resulta excesivo para su edad y desarrollo.

  • Las separaciones provocan un malestar muy intenso.

  • Existe una negativa persistente a acudir al colegio o a otras actividades por miedo a separarse.

  • Aparecen frecuentemente dolor de barriga, cefaleas, náuseas u otras molestias asociadas a las separaciones.

  • El niño evita quedarse solo o necesita constantemente la presencia de una figura de apego.

  • Existen importantes dificultades para dormir separado de sus padres.

  • La ansiedad empieza a condicionar significativamente la organización familiar.

Lo importante no es únicamente cuánto llora un niño cuando nos vamos, sino cuánto está interfiriendo ese miedo en su vida.

Síntomas del trastorno de ansiedad por separación

Los niños con ansiedad por separación pueden presentar:

  • Preocupación excesiva por perder a sus padres o figuras de apego.

  • Miedo a que sufran un accidente, enfermen o les ocurra algo grave.

  • Temor a que algún acontecimiento provoque una separación.

  • Resistencia o rechazo a salir, acudir al colegio o realizar otras actividades que impliquen separarse.

  • Dificultad para quedarse solos.

  • Resistencia a dormir sin tener cerca a una figura de apego.

  • Pesadillas relacionadas con la separación.

  • Síntomas físicos cuando se produce o anticipan una separación.

No todos los niños presentan los mismos síntomas.

Además, algunos miedos nocturnos, monstruos o fantasmas pueden formar parte del desarrollo infantil y no constituyen por sí mismos un síntoma de trastorno de ansiedad por separación.

¿Por qué aparece la ansiedad por separación?

No existe una única causa.

Como ocurre con muchos problemas de ansiedad infantil, pueden intervenir diferentes factores:

  • Características temperamentales y vulnerabilidad a la ansiedad.

  • Aprendizajes previos.

  • Experiencias estresantes o pérdidas.

  • Cambios importantes en la vida del niño.

  • Hospitalizaciones o enfermedades.

  • Determinadas dinámicas familiares.

  • La forma en la que el niño y su entorno responden ante el miedo y las separaciones.

Las respuestas de los adultos pueden influir en cómo se mantiene la ansiedad, pero esto no significa convertir a los padres en culpables del problema.

De hecho, cuando vemos sufrir a nuestro hijo, nuestra reacción natural es intentar evitarle ese sufrimiento.

Y ahí aparece una de las trampas de la ansiedad.

Si cada vez que el niño siente miedo eliminamos inmediatamente aquello que teme, puede aprender sin querer:

“Menos mal que no lo hice. Realmente debía de ser peligroso.”

Por eso necesitamos encontrar un equilibrio entre acompañar el miedo y no permitir que el miedo organice toda la vida del niño.

¿Cómo se trata la ansiedad por separación en niños?

La terapia psicológica, especialmente las intervenciones cognitivo-conductuales adaptadas a la edad, dispone de estrategias eficaces para abordar los trastornos de ansiedad infantil.

El tratamiento debe adaptarse a cada niño y a su familia.

1. Intervención con el niño

Dependiendo de su edad, podemos trabajar:

  • Comprensión de la ansiedad y de sus síntomas.

  • Identificación de pensamientos relacionados con la separación.

  • Estrategias para afrontar el malestar.

  • Exposición gradual a las situaciones que está evitando.

  • Desarrollo progresivo de autonomía.

  • Refuerzo de los avances.

La exposición no significa “déjale llorando hasta que se acostumbre”.

Se planifica progresivamente y de acuerdo con las necesidades y características del niño.

Queremos que descubra:

“Puedo sentir miedo y, aun así, puedo hacerlo.”

2. Trabajo con los padres

Los padres tienen un papel muy importante en el tratamiento.

Podemos trabajar:

  • Cómo realizar las despedidas.

  • Cómo responder cuando el niño pide constantemente tranquilidad.

  • Cómo reforzar sus conductas de autonomía.

  • Cómo evitar determinadas adaptaciones familiares que mantienen el problema.

  • Cómo acompañar el miedo sin potenciar la evitación.

  • Cómo manejar nuestra propia preocupación cuando vemos sufrir al niño.

Porque una despedida de veinte minutos, cinco abrazos, tres regresos desde el ascensor y un último “¿seguro que estás bien?” puede transmitir, sin que queramos hacerlo, que separarnos es realmente algo bastante peligroso.

La idea no es despedirnos con frialdad.

Es transmitir:

“Sé que esto te cuesta, confío en que puedes hacerlo y volveremos a vernos.”

¿Y si la ansiedad aparece al ir al colegio?

La negativa a acudir al colegio puede estar relacionada con ansiedad por separación, pero no siempre tiene la misma causa.

También puede existir ansiedad social, dificultades académicas, problemas con compañeros, acoso escolar, otros miedos o diferentes circunstancias que debemos valorar.

Por eso no debemos utilizar automáticamente “fobia escolar” como explicación de cualquier rechazo al colegio.

Antes necesitamos saber qué teme exactamente ese niño cuando dice que no quiere ir.

¿Qué ocurre si no se trata?

La ansiedad por separación puede producir una interferencia importante en la infancia y, en algunos niños, asociarse con otros problemas de ansiedad posteriormente.

Pero no podemos afirmar que necesariamente vaya a convertirse en fobia escolar, aislamiento social, baja autoestima u otro trastorno durante la adolescencia.

El objetivo de intervenir no es evitar un futuro inevitable.

Es ayudar al niño con el problema que ya está limitando su vida ahora.

¿Cuándo pedir ayuda profesional?

Puede ser recomendable solicitar una valoración psicológica cuando:

  • El miedo resulta claramente excesivo para la edad del niño.

  • Se mantiene durante varias semanas.

  • Las separaciones generan un sufrimiento intenso.

  • Interfiere en la asistencia al colegio o en otras actividades.

  • Impide progresivamente que el niño haga cosas que antes podía hacer.

  • La familia ha empezado a organizar gran parte de su vida para evitar que el niño experimente ansiedad.

No necesitamos esperar a que la dinámica familiar esté “completamente condicionada” para pedir ayuda.

Terapia para la ansiedad infantil en Villaverde

En la Consulta Psicológica Villaverde trabajamos la ansiedad por separación adaptando la intervención a la edad, características y necesidades de cada niño y de su familia.

El objetivo no es conseguir que el niño deje de necesitar a sus padres.

Los necesita.

Buscamos que pueda sentirse vinculado y protegido por ellos y, al mismo tiempo, vaya descubriendo que también puede explorar el mundo aunque mamá o papá no estén físicamente a su lado en cada momento.

Si sospechas que tu hijo puede estar atravesando este problema, podemos realizar una valoración y estudiar vuestro caso concreto.

Diccionario de la Consulta

  • Figuras de apego: Nuestros “puertos seguros”. El objetivo no es que el niño deje de querer estar con sus padres, sino que progresivamente pueda sentirse seguro aunque no estén físicamente presentes en todo momento.

  • Refuerzo involuntario de la evitación: Cuando, intentando aliviar el miedo del niño, eliminamos repetidamente aquello que teme. El alivio inmediato puede hacer que evitar la separación resulte cada vez más necesario.

  • Exposición gradual: Acercarse progresivamente y de manera planificada a aquello que provoca ansiedad. No consiste en abandonar al niño ante su miedo, sino en ayudarle a descubrir que puede afrontarlo.

  • Pensamientos catastróficos: Ideas que anticipan el peor desenlace: “si mamá llega tarde es porque ha tenido un accidente”. En terapia aprendemos a reconocerlos y a valorar otras posibilidades.

  • Acomodación familiar: Cambios que realiza la familia para evitar que el niño experimente ansiedad: modificar planes, permanecer constantemente a su lado o eliminar situaciones temidas. Son respuestas comprensibles, pero cuando se generalizan pueden contribuir a mantener el problema.

CONSULTA PSICOLOGICA VILLAVERDE

Centro Psicológico ubicado en la Ciudad de Los Angeles (Madrid).

Atendemos niños, jovenes, adultos, terapia de pareja, tercera edad. Igualmente ofrecemos el servicio de informes periciales.

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