Criterios diagnósticos de las fobias específicas
Una fobia específica es mucho más que sentir “asco”, “respeto” o cierta incomodidad ante algo. Es un miedo intenso y desproporcionado frente a una situación, un objeto o un animal que, en realidad, no representa un peligro equivalente a la reacción que provoca.
En la Consulta Psicológica Villaverde sabemos que este miedo puede aparecer después de una experiencia traumática, aprenderse al observar las reacciones de otras personas o desarrollarse sin que la persona recuerde un origen concreto.
Lo importante es saber que las fobias tienen tratamiento y pueden mejorar significativamente.
La exposición gradual es una de las herramientas principales. También podemos utilizar desensibilización sistemática y, cuando la fobia está relacionada con una experiencia traumática, valorar el uso de EMDR.
¿Cumples los criterios de una fobia específica?
Para que un miedo pueda diagnosticarse como fobia específica, debe cumplir los siguientes criterios:
Miedo o ansiedad intensa: Aparece ante un objeto o una situación concreta, como volar, conducir, las alturas, determinados animales, las inyecciones o la visión de sangre.
Respuesta casi inmediata: El estímulo fóbico provoca prácticamente siempre miedo o ansiedad.
Evitación activa: La persona evita aquello que teme o lo soporta con una ansiedad intensa.
Desproporción: La reacción es excesiva si la comparamos con el peligro real y con el contexto.
Persistencia: El miedo, la ansiedad o la evitación se mantienen, normalmente, durante seis meses o más.
Interferencia significativa: La fobia limita la vida cotidiana, el trabajo, los estudios, las relaciones o actividades importantes para la persona.
No se explica mejor por otro problema: Es necesario comprobar que el miedo y la evitación no forman parte de otro trastorno, como la agorafobia, el trastorno obsesivo-compulsivo o el estrés postraumático.
Cumplir algunos de estos puntos no equivale a recibir un diagnóstico. Para eso es necesario valorar el conjunto de síntomas y cómo afectan a la vida de la persona.
En los niños, el miedo puede expresarse mediante llanto, rabietas, quedarse “congelados” o aferrarse intensamente a un adulto.
Tipos comunes de fobias específicas
Tipo animal: Perros, arañas, insectos, serpientes u otros animales.
Entorno natural: Alturas, tormentas, agua o fenómenos naturales.
Sangre, inyecciones o daño: Agujas, procedimientos médicos, heridas o visión de sangre. En algunas personas puede aparecer una respuesta vasovagal que provoca mareo o desmayo.
Tipo situacional: Ascensores, aviones, espacios cerrados o conducción.
Otros tipos: Situaciones relacionadas con atragantarse, vomitar, escuchar ruidos fuertes o encontrarse con personas disfrazadas, algo más frecuente durante la infancia.
¿Cómo se trata una fobia específica?
La evitación proporciona alivio inmediato, pero tiene trampa: cada vez que evitas aquello que temes, tu cerebro entiende que acabas de escapar de un peligro real.
Así es como la fobia gana terreno.
La exposición gradual recorre el camino contrario. La persona se aproxima progresivamente a aquello que teme, empezando por situaciones que pueda afrontar y avanzando a medida que adquiere seguridad.
No se trata de lanzarte de golpe contra tu miedo ni de meterte en una habitación llena de arañas el primer día. Se trata de avanzar de forma planificada hasta que el cerebro comprenda que puede estar frente a ese estímulo sin que ocurra la catástrofe que anticipaba.
Cuando existe una experiencia traumática concreta relacionada con el origen de la fobia, también puede ser útil trabajar ese recuerdo.
¿Tu miedo te impide viajar, disfrutar de la naturaleza, acudir al médico o llevar una vida normal?
En la Consulta Psicológica Villaverde podemos ayudarte a que ese miedo pase de ser un muro a convertirse en algo que puedas atravesar.
No dejes que una fobia siga decidiendo por ti.
Diccionario de la Consulta
Evitación: La trampa favorita de la fobia. Te alivia durante un rato, pero cada vez que huyes el miedo apunta una victoria.
Exposición gradual: Acercarte al miedo paso a paso. No empezamos metiéndote en una habitación llena de arañas; empezamos por aquello que hoy puedes afrontar.
Respuesta vasovagal: El bajón brusco de tensión que algunas personas sienten ante la sangre o las agujas. Puede producir mareo e incluso desmayo.
EMDR: Una forma de trabajar recuerdos que siguen activando la alarma. Puede ser útil cuando la fobia quedó enganchada a una experiencia traumática.