Una herramienta: la técnica de solución de problemas
¿Te bloqueas cuando tienes que tomar una decisión?
Hay decisiones que tomamos casi sin pensar y otras a las que podemos dar tantas vueltas que terminamos exactamente en el mismo sitio donde empezamos.
Cuando tenemos miedo a equivocarnos, buscamos constantemente la decisión perfecta o sentimos que cualquier elección puede salir mal, resolver un problema puede convertirse en otro problema añadido.
Es frecuente entonces:
• Dudar constantemente de nuestras decisiones.
• Buscar la confirmación de otras personas antes de actuar.
• Posponer decisiones importantes.
• Sentir ansiedad ante situaciones nuevas o inciertas.
• Criticarnos duramente cuando algo no sale como esperábamos.
Tomar decisiones también implica aceptar algo incómodo: casi nunca podemos tener la seguridad absoluta de haber elegido correctamente.
Pero sí podemos aprender a tomar decisiones de una manera más organizada. Una de las herramientas que utilizamos para ello es la técnica de solución de problemas.
¿Por qué a veces nos bloqueamos ante un problema?
Cuando tenemos miedo a equivocarnos, nuestra atención puede quedarse atrapada en todas las cosas que podrían salir mal.
«¿Y si me equivoco?»
«¿Y si luego me arrepiento?»
«¿Y si había otra opción mejor?»
Pensar las posibles consecuencias de una decisión es útil. El problema aparece cuando seguimos analizando una y otra vez sin que ese análisis nos ayude a avanzar.
Es lo que coloquialmente llamamos parálisis por análisis: pensamos tanto para intentar eliminar la incertidumbre que acabamos sin tomar ninguna decisión.
La técnica de solución de problemas nos ayuda precisamente a ordenar ese proceso.
¿Qué es la técnica de solución de problemas?
Es una estrategia estructurada que permite definir un problema, generar posibles soluciones, valorar las alternativas, poner una de ellas en práctica y revisar posteriormente el resultado.
No pretende encontrar una solución perfecta.
Pretende ayudarnos a pasar de «tengo un problema y no sé qué hacer» a una pregunta mucho más manejable: «¿Qué opciones tengo y cuál voy a probar?»
Esta técnica puede resultar útil cuando existen dificultades para tomar decisiones, tendencia a rumiar los problemas, inseguridad o bloqueo ante determinadas situaciones.
Los 5 pasos de la técnica de solución de problemas
1. Definir el problema con claridad
Muchas veces intentamos resolver problemas que hemos definido de una manera demasiado general.
«Todo me sale mal» es prácticamente imposible de solucionar.
En cambio:n«Me cuesta decidir si cambiar de trabajo porque me preocupa perder estabilidad» nos proporciona mucha más información.
Cuanto más concreto sea el problema, más fácil será pensar qué podemos hacer ante él.
2. Analizar qué hacemos habitualmente
Antes de buscar nuevas soluciones conviene observar qué estamos haciendo ya.
Podemos preguntarnos:
• ¿Qué hago normalmente cuando aparece este problema?
• ¿Qué pensamientos suelen aparecer?
• ¿Qué emociones me provoca?
• ¿Intento resolverlo o lo evito?
• ¿Qué resultado obtengo actuando así?
A veces descubrimos que llevamos mucho tiempo utilizando una estrategia que nos alivia momentáneamente, pero que no resuelve el problema.
3. Generar diferentes alternativas
Ahora toca hacer una pequeña tormenta de ideas.
En esta fase interesa generar varias posibilidades sin descartarlas inmediatamente. Ya tendremos tiempo después de decidir cuáles son realistas y cuáles no.
Cuando estamos preocupados podemos tener la sensación de que solo existen dos opciones: una mala y otra todavía peor. Buscar alternativas deliberadamente nos obliga a ampliar el foco.
4. Valorar las consecuencias de cada alternativa
Una vez tenemos varias posibilidades, podemos analizarlas con más calma.
Podemos valorar:
• Ventajas e inconvenientes.
• Consecuencias a corto y largo plazo.
• Recursos necesarios.
• Dificultades que pueden aparecer.
• Qué aspectos dependen de nosotros y cuáles no.
El objetivo no es encontrar una alternativa sin ningún inconveniente. Probablemente no exista.
Se trata de elegir una opción suficientemente adecuada con la información que tenemos en ese momento.
5. Ponerla en práctica y valorar el resultado
En algún momento tenemos que dejar de pensar y probar.
Después podremos preguntarnos:
• ¿Ha funcionado como esperaba?
• ¿Qué ha funcionado y qué no?
• ¿Necesito modificar algo?
• ¿Qué he aprendido para la próxima vez?
Si la primera alternativa no funciona, eso no convierte necesariamente nuestra decisión en un fracaso.
Nos proporciona información para volver al proceso y probar otra opción.
Resolver problemas no significa acertar siempre
Esta es probablemente una de las ideas más importantes de la técnica. Tomar buenas decisiones no significa adivinar el futuro.
Podemos analizar perfectamente una situación, elegir una alternativa razonable y descubrir después que las cosas no han salido como esperábamos.
La seguridad no consiste en saber que todo saldrá bien. Consiste también en aprender que, si algo no sale como queríamos, podremos valorar lo ocurrido y decidir qué hacer después.
¿Cómo trabajamos esta técnica en terapia?
En la Consulta Psicológica Villaverde podemos utilizar la técnica de solución de problemas aplicada a situaciones reales de la vida de cada persona.
Por ejemplo:
• Decisiones laborales.
• Conflictos de pareja o familiares.
• Dudas académicas.
• Cambios vitales importantes.
• Situaciones que generan bloqueo o indecisión.
• Problemas ante los que llevamos mucho tiempo dando vueltas sin encontrar una salida.
Dependiendo de cada caso, este trabajo puede combinarse con otras herramientas relacionadas con la autoestima, la ansiedad, la regulación emocional, la autocrítica o la asertividad.
Porque a veces sabemos perfectamente cuál podría ser la solución, pero lo que nos impide llevarla a cabo es el miedo a equivocarnos, a decepcionar a alguien o a afrontar las consecuencias.
¿Cuándo puede ser útil pedir ayuda?
Tener dudas antes de tomar una decisión importante es normal. No necesitamos acudir a terapia cada vez que no sabemos qué hacer.
Puede ser útil buscar ayuda cuando la indecisión, la inseguridad o la necesidad de analizar continuamente las opciones empiezan a limitar nuestra vida.
Por ejemplo, cuando evitamos oportunidades por miedo a equivocarnos, necesitamos constantemente que otras personas decidan por nosotros o dedicamos muchísimo tiempo a revisar decisiones que ya hemos tomado.
El objetivo de la terapia no es tomar las decisiones por ti.
Es ayudarte a desarrollar herramientas para que puedas tomarlas con mayor autonomía.
Terapia psicológica en Villaverde para trabajar la inseguridad y la toma de decisiones
En la Consulta Psicológica Villaverde trabajamos estas dificultades de manera individualizada, porque detrás de una indecisión pueden existir motivos muy diferentes.
Aprender una técnica puede ser útil, pero también necesitamos comprender qué es lo que nos bloquea a nosotros.
El objetivo no es tomar decisiones perfectas. Es poder tomar decisiones suficientemente razonadas sin necesitar una garantía imposible de que nunca nos equivocaremos.
Si quieres trabajar la inseguridad, la ansiedad o las dificultades para tomar decisiones, puedes ponerte en contacto con nuestra consulta.
📖 Diccionario de la Consulta
• Rumiación: ese deporte mental que consiste en masticar el mismo pensamiento una y otra vez sin tragarlo nunca. Gasta mucha energía y no alimenta nada.
• Parálisis por análisis: darle tantas vueltas a las posibilidades y consecuencias de una decisión que el propio análisis termina impidiendo actuar.
• Autoeficacia: confianza en nuestra capacidad para afrontar una situación y manejar las dificultades que puedan aparecer. Algo parecido a pensar: «No sé exactamente cómo saldrá, pero confío en que podré afrontarlo».
• Solución de problemas: procedimiento que nos ayuda a definir una dificultad, generar alternativas, valorar sus consecuencias, actuar y revisar el resultado.
• Toma de decisiones: proceso de elegir entre diferentes alternativas teniendo en cuenta la información disponible, sin exigirnos conocer de antemano todas las consecuencias.