Tal vez sea el momento de hacerle un ERE a tu Departamento de Solución de Problemas

 

Imagina que tu cerebro es una empresa, con muchos departamentos.

Tienes un departamento dedicado al procesamiento de la información que recibes. Este departamento distribuye el trabajo etiquetándolo: en algunas ocasiones los "problemas" que aparecen pasan al Departamento de Aceptación, ya que no son realmente problemas por resolver, son situaciones de la vida que tenemos que encajar.

En el Departamento de Aceptación hay personas con gran experiencia de la vida que tratan de encajar esas situaciones irresolubles dentro de nuestra vida. Ojo con los becarios, como se les encargue la gestión de emociones vinculadas a estos no problemas-lances de la vida,  pueden liarla pardísima, dando una respuesta poco adaptada a la situación.

El resto de situaciones que entran en el Departamento de Procesamiento de la Información, pasan al Departamento de Solución de Problemas. Aquí se suele formar el gran lío. En este Departamento hay un servicio de clasificación: ponderan la importancia y la urgencia de los problemas y los pasan a urgentes/importantes, prioridad media, cosas que habrá que ir pensando en algún momento.

Este es el departamento complicado. Tiene fama en algunos cerebros. Las personas que han hecho una buena selección de personal de este Departamento tienen buenos empleados: eficaces, eficientes, organizados. Suelen tener la mesa limpia, porque atienden con diligencia los asuntos que entran, analizan las situaciones y suelen ser bastante certeros en sus diagnósticos.

Ahora bien, hay cerebros con unos Departamentos de Solución de Problemas....muchísimo personal, todos caminando de un lado a otro como pollos sin cabeza, resoplan quejándose de la cantidad de trabajo que tienen, están desmotivados, se les acumula el trabajo y la sobrecarga de problemas les lleva a tomar decisiones erróneas, o directamente no tomarlas.

Aquí esta la sobrecarga, este es el Departamento sobre el que hay que actuar. Tiene tantos empleados que el Departamento de Ocio y Tiempo Libre no tiene recursos, y hay pocos trabajadores, no les llega material. Todo queda bloqueado en el otro Departamento.

Toda la empresa cerebral les odia, taponan, ralentizan y su ineficacia hace que el Departamento de Somatizaciones se tenga que "comer más de un marrón".

De nada sirve un buen cerebro con estupendas instalaciones si tienes problemas en este departamento. Tal vez sea el momento de reorganizar la plantilla: menos personal y más dinámico en su trabajo. Distribución de problemas: el Departamento de Problemas urgentes es como una unidad de intervención rápida: tiene prioridad absoluta y no le suele gustar que personal del departamento de "anticipación de problemas futuros" (les llaman los "y sis", unos cenizos) estén pululando y estorbando constantemente. Interrumpen, distraen, hacen que el cerebro no pueda realizar su trabajo perfectamente.

Si estás teniendo problemas con los departamentos de tu cerebro, haz una auditoría: recoloca al personal, da prioridad a aquellos departamentos eficientes y elimina al personal que dinamita el buen funcionamiento de tu empresa.

Hay excelentes cursos de formación sobre solución de problemas, bloqueo de preocupaciones innecesarias, priorización, relajación, gestión del tiempo libre, relativización...

Si vas a preguntar a algún asesor externo, probablemente te hablarán de ansiedad anticipatoria, necesidad de control de aquello que en incontrolable y técnicas distractoras.

Tu cerebro puede tener un Trastorno de Ansiedad Generalizada. Si ese es el caso, hazle un ERE. Tienes personal poco cualificado que está enfermando tu empresa

 

 

Las consecuencias de dejarlo todo para pasado mañana

Hay personas que por costumbre dejan todo "para mañana", da lo mismo la urgencia o importancia, lo primero que sale de su boca es "ya lo haré", aunque tengan tiempo para hacerlo. Estas personas son procrastrinadores, van acumulando cosas que hacer y nunca se deciden a ponerse a la tarea, o cuando lo hacen sea de forma atropellada y en el límite.

El procrastinador no recibe un aviso de pago de impuestos y lo gestiona el día siguiente, no, que va, tiene que esperar al último día o se le  pasa el plazo. Lo mismo le ocurre con cualquier cosa: quieren apuntarse a unas clases y nunca lo hacen, quieren hacer deporte y nunca es el día adecuado....esta forma de manejarse en la vida tiene consecuencias para ellos, y por supuesto para todos los que están a su alrededor, que viven recriminándoles, acuciándoles, recordándoles sus obligaciones.

¿Son irresponsables? no exactamente, simplemente son desorganizados y lo más triste, esto les suele producir sentimientos de falta de competencia personal: aceptan como son y se consideran "unos inútiles", con lo que para qué se van a esforzar.

Procrastinación y caos físico y mental son una misma cosa. La persona que posterga sus decisiones y obligaciones mezcla todo lo pendiente en su cabeza sin ser capaz de empezar a actuar, no logra priorizar, o se ve desbordado.

Lo ideal en estos casos es un programa terapéutico que trabaja tanto la parte conductual: ayudando a la persona a establecer prioridades, a no pensar en lo urgente y lo que se puede hacer a largo plazo en un mismo plano de importancia, a hacer listas con pequeñas cosas que debe ir tachando, y viendo cómo con organización se puede llegar mucho más lejos.

Normalmente trabajar con listas y reflexionar sobre los logros consigue bajar la ansiedad que sienten como algo difuso y hacerles sentirse más competentes para manejar su propia vida, además de sentir su mapa mental mucho más despejado, elevando su autoestima.