Cómo afectan los factores psicológicos a nuestro cuerpo

Relación entre factores psicológicos, estrés y síntomas físicos

Mente y cuerpo no funcionan como dos compartimentos separados. Lo que nos ocurre psicológicamente puede influir en nuestro bienestar físico y, del mismo modo, convivir con una enfermedad o con síntomas físicos puede afectar a nuestro estado emocional.

Esto no significa que una enfermedad sea «psicológica» ni que los síntomas estén en la imaginación de la persona. Los trastornos psicosomáticos son la expresión física de una dificultad emocional.

El estrés, la ansiedad, determinados comportamientos o la dificultad para seguir un tratamiento pueden influir en algunas enfermedades médicas, en sus síntomas o en la manera en que la persona afronta su enfermedad.

El DSM contempla precisamente la posibilidad de que determinados factores psicológicos o conductuales influyan negativamente sobre una condición médica.

¿Cómo pueden influir los factores psicológicos en una enfermedad?

Esta influencia puede producirse de diferentes maneras:

  • Influyendo en la evolución o los síntomas: determinados estados psicológicos pueden relacionarse con la aparición o exacerbación de síntomas en algunas enfermedades.

  • Interfiriendo con el tratamiento: por ejemplo, cuando la ansiedad, la depresión u otras dificultades hacen más complicado seguir adecuadamente las indicaciones médicas.

  • A través de determinadas conductas: hábitos relacionados con el sueño, la alimentación, el consumo de sustancias, la actividad física u otras conductas pueden repercutir sobre la salud.

  • A través de las respuestas fisiológicas asociadas al estrés: nuestro organismo responde al estrés mediante distintos sistemas fisiológicos y esa respuesta puede interactuar con determinadas condiciones médicas.

Por tanto, hablar de factores psicológicos no significa buscar una causa psicológica para cualquier enfermedad, sino comprender que nuestra salud está influida por múltiples factores que pueden relacionarse entre sí.

Estrés, ansiedad y síntomas físicos

Cuando estamos sometidos a estrés o ansiedad, nuestro cuerpo también responde.

Podemos experimentar tensión muscular, molestias gastrointestinales, cambios en el sueño, dolor de cabeza, palpitaciones, sensación de falta de aire u otras manifestaciones físicas.

Además, en algunas enfermedades se ha estudiado la relación entre el estrés psicológico y la evolución o exacerbación de los síntomas. Por ejemplo, hay investigaciones sobre un nexo entre el estrés y un brote de psoriasis,

Por eso debemos evitar dos extremos: pensar que la mente no tiene ninguna relación con el cuerpo o atribuir automáticamente al estrés cualquier síntoma físico.

¿Entonces todo está en mi cabeza?

No. Un síntoma físico es real independientemente de los factores que estén influyendo sobre él.

Además, tener ansiedad, estrés o dificultades emocionales no permite concluir que un síntoma tenga un origen psicológico. Los síntomas físicos nuevos, persistentes o preocupantes deben recibir la valoración médica adecuada.

La propia clasificación actual de los trastornos de síntomas somáticos ha abandonado la idea de que para diagnosticar un problema de este tipo los síntomas tengan necesariamente que ser «médicamente inexplicables».

La relación entre cuerpo y mente es bastante más compleja que dividir las enfermedades entre «físicas» y «psicológicas».

¿Cuándo puede ayudar la terapia psicológica?

Cuando el estrés, la ansiedad u otras dificultades psicológicas están afectando a nuestra salud, a la forma en que vivimos una enfermedad o a nuestra capacidad para cuidarnos, la intervención psicológica puede formar parte del abordaje.

Dependiendo del caso, podemos trabajar sobre:

  • El manejo de la ansiedad y el estrés.

  • Los pensamientos relacionados con los síntomas o la enfermedad.

  • Las estrategias de afrontamiento.

  • Los hábitos y conductas que influyen en la salud.

  • La adaptación a una enfermedad crónica.

  • La adherencia al tratamiento médico.

  • El impacto que los síntomas físicos están teniendo en la vida cotidiana.

El tratamiento psicológico no sustituye la valoración ni el tratamiento médico de una enfermedad física. Cuando ambos son necesarios, forman parte de un abordaje complementario.

Si sientes que el estrés, la ansiedad o tus dificultades emocionales están afectando a tu bienestar físico, en la Consulta Psicológica Villaverde podemos valorar qué está ocurriendo y cómo podemos ayudarte.

Diccionario de la Consulta

  • Somatización: Proceso por el cual una persona experimenta síntomas físicos (como dolor o fatiga) que no pueden explicarse completamente por una causa médica orgánica, sino que están vinculados a factores psicológicos.

  • Eje Hipotálamo-Hipofisario-Adrenal: El sistema de respuesta al estrés del cuerpo. Cuando se activa crónicamente por ansiedad, puede dañar el sistema inmunitario y exacerbar enfermedades.

  • Adherencia al Tratamiento: La medida en que un paciente sigue las recomendaciones del médico. Los factores psicológicos (como la depresión) son la causa número uno de la falta de adherencia.

  • Exacerbación: Aumento de la gravedad de un síntoma o enfermedad que ya existe, frecuentemente disparado por picos de estrés o eventos vitales traumáticos.

CONSULTA PSICOLOGICA VILLAVERDE

Centro Psicológico ubicado en la Ciudad de Los Angeles (Madrid).

Atendemos niños, jovenes, adultos, terapia de pareja, tercera edad. Igualmente ofrecemos el servicio de informes periciales.

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