Terapia psicológica para los trastornos psicosomáticos en Villaverde
Cuando el estrés, la ansiedad o el malestar emocional también se expresan a través del cuerpo.
Los síntomas físicos son reales, aunque los factores psicológicos puedan influir en su aparición, intensidad o mantenimiento.
En este audio explicamos qué son los trastornos psicosomáticos y cómo puede ayudar la terapia psicológica dentro de su abordaje.
Cuando el malestar psicológico también afecta al cuerpo
Los trastornos psicosomáticos y otros problemas en los que interactúan factores físicos y psicológicos nos recuerdan algo importante: cuerpo y mente no funcionan como dos sistemas independientes.
El estrés, la ansiedad y otros estados emocionales pueden influir en diferentes procesos fisiológicos y agravar determinados síntomas físicos, aunque esto no significa que esos síntomas sean imaginarios ni que todo problema físico tenga un origen psicológico.
Por ejemplo, algunas personas observan que durante épocas de mucho estrés empeoran sus problemas digestivos, aparecen con mayor frecuencia dolores de cabeza o se intensifican síntomas de enfermedades que ya padecían. En otras, es la propia preocupación por los síntomas físicos la que termina generando más ansiedad, creando un círculo difícil de romper.
No todo está «en tu cabeza»
Uno de los errores más frecuentes cuando hablamos de problemas psicosomáticos es pensar que, si existe un componente psicológico, el síntoma físico no es real. Lo es.
Una persona con dolor tiene dolor. Una persona con síntomas gastrointestinales los experimenta realmente. Lo que estudiamos en terapia es qué papel pueden estar desempeñando el estrés, la ansiedad, la interpretación de las sensaciones corporales o determinadas conductas en la intensidad o mantenimiento del problema.
Por eso, la intervención psicológica no sustituye a la valoración o al tratamiento médico cuando son necesarios. Ambos abordajes pueden complementarse.
Estrés, ansiedad y síntomas físicos
Nuestro organismo responde ante situaciones que interpreta como amenazantes o exigentes. Cuando esta activación se mantiene durante mucho tiempo, algunas personas pueden experimentar tensión muscular, molestias digestivas, alteraciones del sueño, cefaleas u otras manifestaciones físicas.
Además, determinadas enfermedades o problemas de salud pueden verse influidos por períodos de mayor estrés emocional. Esto no significa que la persona haya provocado su enfermedad, sino que existen interacciones complejas entre los procesos psicológicos y físicos.
¿Cómo puede ayudar la terapia psicológica?
En terapia valoramos cada caso de forma individual para comprender qué relación existe entre los síntomas físicos y factores como el estrés, la ansiedad, las preocupaciones, la forma de interpretar las sensaciones corporales o determinados hábitos y conductas.
Desde la terapia cognitivo-conductual podemos trabajar estrategias para reducir la activación, afrontar situaciones estresantes, modificar pensamientos que incrementan el malestar y desarrollar formas más eficaces de manejar los síntomas y su impacto en la vida cotidiana.
El objetivo no es convencerte de que lo que sientes es psicológico. Es comprender qué factores están influyendo en tu problema y trabajar sobre aquellos en los que la psicología puede ayudarte.
Si quieres que te orientemos sobre cómo tu estado emocional puede estar influyendo en tu salud física, te escuchamos.
Preguntas frecuentes sobre trastornos psicosomáticos
¿El estrés o la ansiedad pueden empeorar una enfermedad autoinmune?
El estrés no debe considerarse la causa de una enfermedad autoinmune. Sin embargo, en algunas personas los períodos de mayor estrés o malestar emocional pueden coincidir con cambios o un empeoramiento de determinados síntomas. La intervención psicológica puede ayudar a manejar el estrés, la ansiedad y el impacto emocional de convivir con una enfermedad, pero no sustituye al seguimiento ni al tratamiento médico.
¿Por qué el estrés me afecta siempre en la misma parte del cuerpo?
Cada persona parece tener sus propios «puntos diana», es decir, zonas o sistemas del organismo en los que tiende a notar con mayor facilidad los efectos de la activación y el estrés. Una persona puede experimentar molestias digestivas, otra tensión muscular o cefaleas y otra notar que se intensifican determinados síntomas que ya padecía.
Esto no significa que todos esos problemas estén causados por el estrés, sino que nuestro organismo no responde de la misma manera en todas las personas.
¿Cómo sé si un síntoma físico es psicológico o médico?
No debemos asumir que un síntoma físico tiene un origen psicológico sin haber valorado adecuadamente otras posibles causas. Cuando existen síntomas nuevos, persistentes o preocupantes, es importante realizar la valoración sanitaria correspondiente. La terapia psicológica puede intervenir sobre los factores emocionales y conductuales que estén influyendo en los síntomas o en la manera de afrontarlos.
¿Cuánto cuesta la terapia psicológica para los trastornos psicosomáticos?
La sesión individual tiene una duración de 60 minutos y cuesta 70 €. También disponemos de un bono de 4 sesiones por 225 €.
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