Cuáles son las características de las conductas adictivas
Las conductas adictivas no suelen aparecer de un día para otro. Se van instalando poco a poco, hasta que la persona empieza a sentir que ya no decide con la misma libertad.
Puede ocurrir con el alcohol, el cannabis, la cocaína u otras sustancias, pero también con conductas como el juego o los videojuegos.
No todas las adicciones se manifiestan de la misma manera. Sin embargo, existen algunas señales que pueden ayudarnos a reconocer que una conducta está empezando a convertirse en un problema.
1. Pérdida de control
Una de las señales más importantes es la dificultad para controlar la conducta.
La persona puede proponerse beber menos, no jugar ese día o dejar de consumir, pero termina haciendo lo contrario. También puede dedicar más tiempo, dinero o cantidad de la que había previsto.
No se trata simplemente de falta de voluntad. La conducta ha ido ganando fuerza y cada vez resulta más difícil frenarla.
2. La conducta ocupa cada vez más espacio
La sustancia o la actividad empieza a convertirse en una prioridad.
La persona piensa con frecuencia en cuándo podrá consumir o repetir la conducta, organiza sus planes alrededor de ella y va dejando en segundo plano otras actividades que antes eran importantes.
Poco a poco puede abandonar aficiones, responsabilidades o relaciones personales.
3. Continúa a pesar de las consecuencias
La persona mantiene la conducta aunque ya esté provocando problemas:
Discusiones familiares o de pareja.
Dificultades económicas.
Problemas laborales o académicos.
Empeoramiento de la salud física o emocional.
Sentimientos de culpa, vergüenza o aislamiento.
En muchas ocasiones reconoce esas consecuencias, pero aun así le cuesta detenerse.
4. Tolerancia
En algunas adicciones aparece la tolerancia. Esto significa que la persona necesita aumentar la cantidad, la frecuencia o la intensidad para conseguir un efecto parecido al del principio.
Por ejemplo, puede necesitar beber más alcohol, apostar cantidades mayores o pasar más tiempo jugando.
La tolerancia no aparece de la misma manera en todas las adicciones y, por sí sola, no basta para determinar que existe un problema.
5. Malestar cuando intenta parar
Al reducir o interrumpir la conducta pueden aparecer síntomas de abstinencia o un fuerte malestar.
Dependiendo de la sustancia o de la conducta, la persona puede experimentar:
Ansiedad o irritabilidad.
Cambios de humor.
Inquietud.
Dificultades para dormir.
Pensamientos insistentes sobre el consumo o la conducta.
Síntomas físicos.
La abstinencia de algunas sustancias puede requerir supervisión médica. Interrumpir bruscamente determinados consumos sin orientación profesional puede resultar peligroso.
6. Intentos repetidos de dejarlo
Otra señal frecuente es haber intentado reducir o abandonar la conducta varias veces sin conseguir mantener el cambio.
La persona puede decirse «esta es la última vez» o establecer límites que después no cumple. Cada intento fallido puede aumentar la frustración y la sensación de incapacidad.
Pedir ayuda no significa haber fracasado. Muchas veces es el paso necesario para entender qué mantiene el problema y aprender a afrontarlo de otra manera.
Consecuencias de las conductas adictivas
Una adicción puede afectar a distintas áreas de la vida:
Salud física y psicológica.
Relaciones familiares y sociales.
Trabajo o estudios.
Economía.
Autonomía personal.
Actividades de ocio.
También puede existir policonsumo, cuando se consumen varias sustancias, o patología dual, cuando la adicción aparece junto a otro problema psicológico o psiquiátrico.
En estos casos es importante evaluar el conjunto de las dificultades y no atender únicamente el consumo o la conducta visible.
Preguntas frecuentes sobre las conductas adictivas
¿Cómo puedo saber si una conducta se está convirtiendo en una adicción?
Algunas señales son la pérdida de control, los intentos fallidos de parar, la preocupación constante y la aparición de consecuencias familiares, laborales, económicas o emocionales.
La cantidad o la frecuencia importan, pero también importa el lugar que esa conducta ocupa en la vida de la persona.
¿Todas las adicciones producen abstinencia?
No de la misma forma. Algunas sustancias pueden provocar síntomas físicos y psicológicos importantes. En otras adicciones predomina la irritabilidad, la ansiedad o el deseo intenso de repetir la conducta.
¿Qué significa tener patología dual?
Significa que una adicción aparece junto a otro problema de salud mental, como depresión, ansiedad o trastorno bipolar. Ambos problemas deben valorarse para plantear el tratamiento más adecuado.
¿Se puede superar una adicción?
Sí. El tratamiento ayuda a comprender qué función cumple la conducta, reconocer las situaciones de riesgo, recuperar el control y prevenir recaídas. El proceso debe adaptarse a cada persona.
¿Necesitas ayuda para superar una adicción?
Si te reconoces en estas señales o tienes dudas sobre tu relación con una sustancia o una conducta, una evaluación profesional puede ayudarte a entender lo que está ocurriendo.
En la Consulta Psicológica Villaverde, en Madrid, ofrecemos un tratamiento cercano e individualizado para ayudarte a recuperar el control y la autonomía personal.
Diccionario de la Consulta
Pérdida de control: cuando te dices «hoy no» o «solo un poco», pero terminas haciendo más de lo que habías decidido.
Tolerancia: cuando necesitas aumentar la cantidad o la intensidad para conseguir un efecto parecido al del principio.
Abstinencia: el malestar físico o psicológico que puede aparecer cuando se reduce o interrumpe el consumo o la conducta.
Patología dual: cuando una adicción aparece junto a otro problema de salud mental. En estos casos es importante atender ambas dificultades.
Policonsumo: consumo de más de una sustancia. A veces una persona reduce una, pero aumenta otra, por lo que el problema no llega a resolverse.